Usos del pellet como combustible

Biocombustible sólido, limpio, inodoro, de fácil transporte y almacenamiento.

Los pellets son un biocombustible sólido fabricado a base de las maderas que proceden de los trabajos de limpieza y tala de los montes (en nuestro caso pinares). Esta madera tras un proceso de secado, picado y compresión, a altas presiones, produce unos cilindros con una alta densidad, sin aditivos externos, muy bajo contenido en agua y un alto poder calorífico.

Su ventaja principal frente a otros combustibles de biomasa es que son muy limpios y sencillos de usar. Frente a otros combustibles, sobre todo a los fósiles, resultan más baratos y más ventajosos para el medio ambiente.

Los usos principales del pellet como combustible son su aplicación para la obtención de calefacción, agua caliente sanitaria, vapor de agua y energía en general.

Su empleo va desde el uso en viviendas unifamiliares, comunidades de vecinos, oficinas, comercios, hoteles y hospitales hasta el uso industrial, tales como invernaderos, granjas de animales, hornos de panadería, etc.

Según su aplicación para la obtención de energía, se pueden emplear con:

  • Estufas
  • Calderas
  • Hornos

A modo de comparativa, en la siguiente tabla podemos observar la equivalencia entre el pellet y los principales combustibles fósiles empleados:

Comparativa combustibles
Pellets Gasoil Gas Natural Gas Licuado Petróleo
1 Kg. 0,5 L. 0,5 m3 0,8 L.